Archivo de la categoría: Textos de Thay

Poema de Thay: “Recomendación”, con audio.

Prométeme,
prométeme hoy mismo,
prométeme ahora,
con el sol en lo alto
justo en el cénit,
prométeme:
aun si te abaten
con una montaña de violencia y odio,
aun si te pisan y aplastan
como a un gusano,
aun si te rompen y destripan,
que recordarás, hermano,
recordarás
que el hombre no es nuestro enemigo.

Lo único digno de ti es la compasión:
invencible, ilimitada, incondicional.
El odio nunca te dejará enfrentarte a la bestia en el hombre.

Y un día, cuando te enfrentes a esta bestia solo,
con tu valor intacto, los ojos tranquilos,
llenos de bondad, (aunque nadie los vea),
de tu sonrisa
nacerá una flor.

Y aquellos que te aman
te estarán contemplando
a través de diez mil mundos de nacimiento y muerte.

Solo de nuevo,
caminaré con la cabeza inclinada
sabiendo que el amor es ahora eterno.
Sobre el largo y duro camino,
el sol y la luna
seguirán brillando.

Thich Nhat Hanh dijo: «Escribí este poema en 1965 especialmente para los jóvenes de la Escuela de la Juventud para el Servicio Social que arriesgaron sus vidas todos los días durante la guerra, recomendándoles que se prepararan para morir sin odio. Algunos ya habían sido asesinados violentamente, y advertí a los demás contra el odio. Nuestro verdadero enemigo es nuestra ira, odio, avaricia, fanatismo y discriminación contra los hombres. Si vas a morir a causa de la violencia, debes meditar sobre la compasión para poder perdonar a los que te están matando. Si mueres en ese estado de compasión, eres realmente descendiente del Despierto. Incluso si mueres bajo la opresión, la vergüenza y la violencia, si puedes sonreír con perdón, tendrás un gran poder. En nuestro camino de servicio, hay momentos de dolor y soledad, pero cuando sabemos que Buda nos ve y nos conoce, sentimos una gran oleada de energía y una firme determinación para seguir adelante».

Aquí puedes escuchar una versión cantada de este poema en inglés:

Meditación guiada: mis padres en mí

 

Inspirando, sé que esta es mi inspiración.
Espirando, sé que esta es mi espiración.

Sé que soy la continuación de mis padres.
Al inspirar, veo a mi padre inspirar.
Al espirar, veo a mi padre espirar.

Mi madre está inspirando,
Mi madre está espirando.

La inspiración de mi padre se ha hecho profunda,
la espiración de mi padre se ha hecho lenta.

La inspiración de mi madre se ha hecho más profunda,
la espiración de mi madre se ha hecho más lenta.

Al inspirar, mi padre se siente maravillosamente en su cuerpo.
Al espirar, mi padre se siente ligero.

Al inspirar, mi madre se siente maravillosamente en su cuerpo.
Al espirar, mi madre se siente ligera.

Mi padre inspira, y siente su cuerpo relajado.
Mi padre espira, y sonríe.

Mi madre inspira, y siente su cuerpo relajado.
Mi madre espira, y sonríe.

Al inspirar, mi madre, mi padre y yo estamos realmente establecidos en el momento presente.
Al espirar, sentimos que este es un momento maravilloso.

Mi cuerpo de sangha inspira en mí,
mi cuerpo de sangha espira en mí.

Su inspiración se ha hecho más profunda,
su espiración se ha hecho más lenta.

Respiración en plena conciencia. Las cuatro nobles verdades

Retiro de 21 días 2009 – Plum Village  – 4 de junio de 2009

Buenos días, querida sangha, hoy es el 4 de junio de 2009, y estamos en el templo Nube del Dharma, en Upper Hamlet, en nuestro retiro de 21 días El camino de Buda.

Ayer hablamos acerca de las cuatro nobles verdades como la estrategia de Buda para tratar el malestar, de tratar el sufrimiento. Buda siempre repitió que solo hablaba del sufrimiento y de aliviar el sufrimiento. No deberíamos olvidar la última mitad de la oración. No solo habla de sufrimiento, habla de la transformación, del alivio del sufrimiento. Y hemos de comprender las cuatro nobles verdades bajo esa luz. Porque las cuatro nobles verdades no solo tratan del sufrimiento, tratan de otra cosa.

Sabemos que la primera noble verdad es el malestar, la presencia del malestar, que supone sufrimiento. El malestar como una realidad, como algo que está ahí, que tenemos que aceptar. El sufrimiento es una realidad. Si no aceptas esa verdad, no podrás avanzar. Todos sabemos que el sufrimiento está dentro y a nuestro alrededor. Así que estamos de acuerdo con Buda en que el malestar está ahí.

Inmediatamente vemos la segunda noble verdad, que es el origen del malestar. Si el malestar está ahí, debe haber una causa. Así que si aceptamos la primera verdad hemos de aceptar la segunda. Es el origen del malestar. Porque sabemos que todo tiene una causa, todo tiene sus raíces. Así, la segunda verdad es sobre la causa, la raíz, el origen. Hemos debido vivir de tal manera que el sufrimiento se ha hecho real. Supón que sufres una depresión. Una depresión es malestar. Hemos debido vivir de tal manera que la depresión se ha convertido en una realidad. La depresión es la primera verdad, y el modo de vida que la ha causado es la segunda verdad. Y hemos de aceptar eso como una verdad.

La tercera noble verdad es la afirmación de que el malestar puede ser transformado. Esto es algo positivo, es la buena noticia de que es posible transformar el malestar. Lo que en el lenguaje antiguo es el cese del malestar. El cese del origen del malestar. Hay esperanza, hay algo seguro, porque algunos de nosotros somos capaces de transformar ese malestar, ese sufrimiento. Algunos de entre nosotros hemos superado la depresión. Esa es también una verdad que debes aceptar.

Eso lleva necesariamente a la cuarta verdad. Debe haber un camino, debe haber una causa para que el cese del malestar sea posible. De otro modo, ¿cómo sería posible detener el sufrimiento y disfrutar de bienestar? Así pues, es lógico mencionar la cuarta noble verdad, que es el camino que conduce al cese del malestar. El camino que conduce al cese de la causa del malestar: eliminas la causa y el fruto desaparecerá. Tienes que eliminar la causa. No puedes eliminar el efecto, tienes que eliminar la causa. La depresión es similar. Si tomas algún medicamento para sentirte algo mejor, eso no es tratar la causa de la depresión. Tienes que ver la causa de tu depresión, tienes que darte cuenta del modo de vida que te ha causado esa depresión y ocuparte de esa causa. Así que el cese, en este caso, es el cese de la causa del malestar.

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Los fundamentos de una ética global

Retiro de 21 días 2009 – Plum Village  – 3 de junio de 2009

Ayer hablamos sobre volver al momento presente. Hay algunos que dicen: «Sé que el momento presente es muy aburrido». Estas personas están acostumbradas a estar en el pasado, a estar atrapadas por el pasado, a vivir en un mundo de recuerdos. O sueñan con el futuro, esperando cosas que pueden ocurrir. No han estado realmente en el momento presente. Cuando dicen: «Sí, conozco el momento presente y es aburrido», significa que nunca han estado realmente en el momento presente. ¿Por qué? Porque no tienen esa costumbre. Están acostumbrados a vivir en el pasado y consideran al pasado su hogar. Siempre se deslizan hacia el pasado y se preocupan de asuntos del pasado. Temen lo que temían en el pasado, etcétera. Tienen la impresión de que el pasado es su hogar. Están habituados a él, se siente más a gusto en el pasado. Pero el presente es la vida, es un mundo por descubrir. Tu cuerpo está ahí, en el momento presente. Tu vida está ahí, en el momento presente. Y el mundo está ahí, en el momento presente. Por eso es tan importante regresar al momento presente, para vivir realmente nuestra vida.

Cuando oímos el sonido de la campana sabemos el significado de ese sonido. El sonido de la campana se creó, se ideó, para ayudarnos a dejar el pasado, el futuro y regresar al momento presente. El sonido de la campana no viene del exterior, viene de nosotros. Hemos acordado que cada vez que oímos el sonido de la campana detenemos nuestro pensamiento, detenemos nuestra conversación. Inspiramos en plena conciencia, somos conscientes de la inspiración, sonreímos y regresamos al momento presente. Así que el sonido de la campana es un amigo que nos recuerda que hay una vida que vivir, y que la vida debe ser vivida en el momento presente. Hemos de vivir la vida.

Cuando escuches la campana puedes dejar que el sonido de la campana penetre profundamente en cada célula de tu cuerpo. Permites, invitas a todas las células de tu cuerpo a unirse a ti escuchando la campana. Porque el sonido de la campana puede penetrar hondo en cada célula. Sabemos que todos nuestros antepasados y ancestros espirituales, como Buda, Jesús, Mahoma, Abraham, están aún vivos en cada célula de nuestro cuerpo. Invítalos a todos a escuchar la campana al mismo tiempo. Todos nuestros ancestros están vivos en cada célula de nuestro cuerpo. Cuando escuchamos la campana profundamente todos nuestros ancestros escuchan la campana en ese instante. Habrá plena conciencia, concentración y paz para todos. Escuchar la campana es una práctica muy profunda. Si escuchas de este modo, la paz y la felicidad son posibles durante el tiempo de la escucha.

El sonido de la campana ayudará a detener todo tipo de preocupación, miedo, pensamiento e imaginación. El sonido de la campana nos ayuda a traer de regreso la mente a nuestro cuerpo. Así estaremos totalmente presentes en el aquí y el ahora. Escuchar la campana es una práctica muy agradable, y una práctica profunda. Cuando escuchas la campana, lo primero que haces es detenerte. ¿Detener qué? Están ocurriendo muchas cosas. Está el hablar, está el pensar, está el sentir. Detenerse es una parte muy importante de nuestra práctica. Samatha es detenerse. Hay un hábito, una energía llamada energía del hábito que está en nosotros. Siempre está empujando. Creemos que la felicidad no es posible en el momento presente. No sabes cuándo empezó este tipo de hábito, pero hay un hábito: pensar que la felicidad no es posible en el aquí y el ahora, que tenemos que ir a buscar la felicidad en algún otro lugar o en el futuro. Es la energía del hábito en todos, y por eso hemos estado corriendo. Sabemos que nuestros padres lo han hecho también. El hábito de correr nos ha sido transmitido por nuestros padres, y nuestros padres lo recibieron de nuestros ancestros. Así que es un hábito antiguo. Un hábito muy antiguo. Creemos profundamente que si nos vamos al futuro podremos obtener más condiciones para nuestra felicidad. Y por eso hay una carrera, una tendencia a correr siempre hacia el futuro buscando la felicidad. No estamos a gusto en el momento presente. Por eso parece que el momento presente es aburrido. En parte a causa de ese tipo de energía del hábito. Así que cuando oímos el sonido de la campana se supone que detenemos ese tipo de energía del hábito. Sigue leyendo

La tercera conferencia de Thich Nhat Hanh en las Jornadas internacionales de “Mindfulness” en Educación

11 de mayo de 2014. “Escuelas despiertas”. Barcelona, Universidad Central. – Abajo, apuntes y foto de Koldo Aldai

Thich Nhat Hanh en Barcelona

 

Preguntas y Respuestas.

¿Cómo llevamos la práctica a la vida cotidiana?

Cuando el agua fluye por el grifo, te das cuenta de que es maravilloso el que el agua llegue a ti desde lo más alto de la montaña o desde lo más hondo de la tierra. El agua está ahí para también para permitirte aplicar las enseñanzas en la vida cotidiana. Cuando te lavas los dientes puedes pensar por ejemplo en el agua, en el cepillo…, también en que tienes dientes para cepillar. Yo por ejemplo me alegro de tener dientes para cepillar a los 87 años. (Risas…) El desayuno es también otra ocasión para el desarrollo de la conciencia del instante. Cada cosa que haces, puede ser un práctica en plena conciencia. Cada acto puede representar una oportunidad de gozo, una ocasión de vivir en el aquí y el ahora.

Cuando caminas del aparcamiento a tu casa, del parking al trabajo hazlo en plena conciencia. En realidad podemos acompañar con nuestra respiración cada actividad de la vida diaria. Podemos acompañar la práctica igualmente con los versos de la plena conciencia. Estos versos nos ayudan a sumirnos en esa práctica. De esa forma no necesitas un tiempo aparte. Igualmente puedes crear un grupo de practicantes que practiquen juntos, compartan el té, estudien la enseñanza… Esa comunidad te permitirá emplearte en la práctica durante muchos días. De lo contrario si estás solo, es muy probable que te olvides de la práctica. ¡Buena suerte!

¿El “mindfulness” ayuda a aflorar el inconsciente tóxico del pasado?

Lo profundo de nuestra conciencia se denomina conciencia almacén. La plena conciencia reconoce las recuerdos mentales positivos. Permite que aflore la energía del amor, de la hermandad, de la alegría. Sin embargo cuando un recuerdo negativo nos asalta, se nos acerca también el miedo, la rabia… Es entonces cuando diremos: “¡Buenos días querida rabia! ¿Cómo está Vd.?” La energía de la plena conciencia ayuda a abrazar esas formaciones mentales negativas. Puede ayudarte igualmente el hecho de mirar dentro de la rabia y ver las raíces de esa rabia. Puedes mirar profundamente a ese miedo y entonces cobrar comprensión del miedo. Si llegas a comprender la raíces, te puedes liberar de ello. La práctica de la plena conciencia alimenta la energía con la que te vas a sanar.

¿Cuál es el mensaje para los jóvenes que no queremos seguir el camino  viejo y seguro, que sentimos que ése no es el camino? Sigue leyendo

La segunda conferencia de Thich Nhat Hanh en las Jornadas internacionales de “Mindfulness” en educación

10 de mayo de 2014. “Escuelas despiertas”. Barcelona, Universidad Central. – Abajo, apuntes y foto de Koldo Aldai

 

Thich Nhat Hanh en Barcelona

Despertándome esta mañana sonrío. Inspiro y sonrío. En realidad dispongo de veinticuatro  horas nuevas  para vivir. Es mucho. Hago el voto de vivir esas veinticuatro  horas nuevas  de forma  profunda. No voy a consentir que la ira, los celos… me impidan vivir plenamente todas esas horas. Voy a vivir estas veinticuatro  horas viendo a todos los seres que me encuentre con ojos de compasión.

Más tarde, mientras cepillas los dientes puedes igualmente ser feliz. Puedes por ejemplo apreciar el agua y mismamente ese tiempo que te das para limpiarse los dientes. Agradeces el agua que  llega hasta  a ti  por la  tubería desde la cima de la montaña o lo profundo de la tierra. En el más simple acto puedes imprimir conciencia. Hasta para el acto de sentarse hay un verso que puede recitar el novicio: “Me  siento aquí como Áquel que se  sentó delante del árbol del Body, me siento como un Buda. Me siento como una persona libre.”

Así hay hasta cinquenta versos como estos de forma que el novicio pueda imprimir  plena conciencia en cada momento del día. Permiten mejorar la calidad de la presencia durante la vida cotidiana. Hemos inventado incluso un verso para andar en bicicleta. No en vano soy uno de los primeros monjes budistas que se desplazaba en bicicleta. (risas…) Ahora es más corriente, pero entonces no lo era. Hemos creado también la meditación del teléfono. Inspiras y respiras. Antes de llamar te serenas. Las palabras que emitas han de ir dirigidas a promover más comprensión y amor. Esas palabras han de ser como  flores. Pronuncias el verso  y después llamas. Al otro lado hay otra  persona que probablemente también se habrá serenado y respirado. El teléfono puede ser como una campana. Puede llevar implícita una llamada de atención. A veces nos sobresaltamos con una llamada. Si llamas a  Plum Village y no te cogen, has de saber que están  respirando. (risas…) Por tu parte, tú también respira y aguarda a que al  otro lado cojan el teléfono. Hay un maestro en la India llamada “Shantum” (Desconozco la escritura del nombre. Nota del transcriptor). Nos encontramos con su madre. Ella ya practicaba este tipo de  meditación. Sigue leyendo

La primera conferencia de las Jornadas internacionales de “Mindfulness” en educación.

9 de mayo de 2014. “Escuelas despiertas”. Barcelona, universidad central.  – Abajo, apuntes y foto de Koldo Aldai

Escuelas despiertas, Thich Nhat Hanh en Barcelona

 

En la imagen, el aforo del paraninfo de la Universidad Central de Barcelona durante la conferencia.

Ser feliz es un hábito. Hemos de desarrollar el hábito de ser paz y felicidad. Si llevamos nuestra atención a la respiración algo grande acontece. Tu mente se libera de cualquier otra cosa, como los remordimientos y las cosas del pasado. Al mismo tiempo, soltamos nuestro miedo y nuestra incertidumbre hacia el futuro. Unos segundos pueden ser suficientes para proporcionarnos libertad con respecto al pasado y el futuro. Inspirar puede ser algo agradable, placentero. La energía de la plena conciencia nace en el momento en que inspiras. La respiración nos ayuda a mantenernos en el momento presente. Sólo necesitas unos segundos para devolver la mente a tu cuerpo.

La alegría y la paz están disponibles en el momento presente. No estás perdido en el pasado, ni en el futuro. Al regresar tu mente a tu cuerpo, entras en contacto con las maravillas de la vida que están ahí. Quienes estamos acostumbrados estos ejercicios, sabemos que cuando respiramos, entramos en plena conciencia. Nuestro cuerpo es una maravilla. Si notas que tienes tensión, puedes ayudar a relajar tu cuerpo con la respiración. Esta es un de las principales prácticas del “mindfulness”. Inspirando tomo conciencia, expirando suelto el cuerpo.

En su ámbito, los estudiantes también van acumulando tensiones. La práctica de la inspiración y la respiración consientes no exige ser budista… La energía de la concentración, nace de la plena conciencia. Ello nos trae también la semilla de la visión profunda… No necesitamos más para ser felices aquí ahora. Somos mucho más afortunados que mucha gente en este planeta. Inspirando por ejemplo me hago consciente de mis ojos. Me doy cuenta de que están en muy buenas condiciones, ello ya constituye una razón para la felicidad. Sigue leyendo