El sabor que deja la ilusión

 

Thich Nhat Hanh en España, El Escorial, Retiro. Foto Monica Torres

Foto © Mónica Torres

Queridos amigos,

Muchos de nosotros actuamos como niños.
Cantamos, reímos y nos emocionamos.
Incluso a veces nos sentimos, muy presentes.
Estuvimos saboreando el cada “aquí y ahora” que nos ofreció la Gira.
Algunos fuimos tocados fugazmente,
Y eso fue suficiente para ver con más claridad.

Nada pasa desapercibido con la Plena Consciencia,
Y esta Gira ha estado presente en muchos corazones,
De eso estamos seguros.
Y con eso nos basta para que todo haya tenido sentido.

Ver llorar a nuestro “rey león” al oír hablar del sufrimiento ajeno,
Y comprometerse a introducir algo de verde en su vida,
Aunque sólo sea para purgarse de tanto en cuanto.

Sentir cantar a los fresnos del Escorial como si fuesen uno sólo,
Mostrar su belleza y la nuestra, al formar parte de un sólo bosque, todos juntos.

Saber, de las llamadas de comprensión y compasión que hubo después de la charla del Fórum. Entre amigos, entre hermanos, entre seres que lo que les une, es sencillamente el amor.
Restableciendo la comunicación, tan sólo para reconocerlo.
Sin que la vida temblase por ello.

Apreciar el sabor histórico de las enseñanzas en un entorno noble y universitario lleno de sabiduría,
En el que la luna supo acompañar nuestras cenas con su presencia, saciando nuestros vacíos antes que la comida. Con su silencio reparador.

Disfrutar del mar de aguas cálidas y frescas que llegaron hasta la misma orilla del Arc de Triomf. Sentir el canto de sus voces y apreciar la sonrisa de Thay frente a esa ilusión compartida.

Disfrutar de un retiro diario, en un curso de mindfuness en el que cada día convivían nuestras inercias de la mañana con las prácticas conscientes de las tardes.

ES EVIDENTE, QUE NADA, HA TERMINADO

La Gira sigue viva.
Su transformación es evidente (sin nacer y sin morir)
Su extinción sólo es, para los que se quedaron exclusivamente con la forma.

Cuando se apaga la luz del local, finaliza el acto formal.
Pero, para muchos, su luz interior no se ha apagado todavía.
Brillará más o menos.
La nutriremos mejor o peor.
Nos dará el conocimiento que deseamos u otro más relevante aún.
No importa la forma en como se manifieste, si nuestra intención es seguir observando y entrenando.
Seguir caminando en consciencia desde la alegría y el corazón.

Thay ya está en casa.
Estamos seguros que nunca salió de ella.
Los monásticos se han ido yendo,
Pero siguen muy presentes aquí y ahora.
Las enseñanzas pasaron por nuestro país
Y dejaron su preciosa marca.

No vamos a despedirnos de nada ni de nadie
Y esperamos a la próxima, para poder hacerlo mejor si cabe.
Para los que no hayan compartido nada, nuestra más sincera comprensión.
Para los que lo hayan apreciado, nuestra más plena satisfacción.

Y sin duda, vamos a dejar que la gratitud se manifieste en todas direcciones

¡¡Seguiremos abrazándoos hasta la saciedad!!
¡¡Os queremos!!

EL NÚCLEO DE ORGANIZACIÓN
(Muchos más que antes)

P.D. … y no olvidamos los vídeos, fotos, textos y muchos más recuerdos de la gira en el blog.