Charla del Vesak de 2013

Esta es la charla del Dharma que dio Thay en la celebración del Vesak el día 19 de mayo de 2013 en el templo “Estanque de los lotos” en Hong Kong.

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Transcripción

La felicidad es el camino.

Esta es una sala del Dharma muy bella. No es necesario construir. Tenemos mucho aire para respirar. Disfrutemos de respirar al sonido de la campana que nos ofrece la hermana Hanh Nghiem.

Querida sangha, hoy es el 19 de mayo del año 2013, y estamos en el templo “Estanque de Lotos” en Hong Kong, en un día de plena consciencia. Sabemos que la reina Mahamaya no tuvo dificultades al dar a luz a Siddharta. De hecho, el nacimiento de Siddharta fue muy fácil. La reina estaba viajando hacia la casa de su madre para tener allí a Siddharta. A mitad de camino, ella y sus damas de detuvieron y disfrutaron del parque Lumbini. Creo que estaba haciendo meditación caminando. Disfrutaba de cada paso. En el parque había muchos árboles Ashoka y estaban en flor. Al dar el séptimo paso, sintió que Siddharta estaba llegando. Agarró una rama del árbol Ashoka y dio a luz a Siddharta de pie. Las damas de compañía estaban preparadas, tenían todo lo necesario para recibir a Siddharta. Fue un momento feliz para ella y sus damas. Ya no tenía necesidad de ir hasta la casa de su madre, así que decidió regresar a Kapilavastu. Se envió a algunos dioses a ambas capitales para anunciar el nacimiento de Siddharta.

Al considerar el nacimiento de Jesús, observamos que fue diferente. María era una refugiada cuando tuvo a Jesús. Pero el nacimiento del hijo de Siddharta, Rahula, fue un momento difícil. Yasodhara tuvo muchas dificultades en el parto de Rahula. Duró mucho el parto del buda, del bebé Rahula. En un momento, se temió que madre e hijo murieran. Siddharta estaba muy ansioso, lleno de tensión y angustia. Toda la familia real estaba en ese estado, muy preocupada por la vida de Yasodhara y de Rahula. Observamos que en la época en que Rahula fue concebido, Siddharta no era feliz. Siddharta tenía todas las condiciones para disfrutar de una vida de príncipe, pero no era en absoluto feliz. Era consciente de su propio sufrimiento, del sufrimiento que había en su padre, su madre y en la familia real. Veía el sufrimiento de su país. Era mus consciente de que, como político, no podía ayudar a eliminar el sufrimiento que había en él, en su familia y en su país. No creía que ser rey, ser un político, pudiera ayudarle a él, a su familia o a su país. Tenía mucha ansiedad, angustia y sufrimiento mientras vivía con Yasodhara.

Yasodhara era una mujer inteligente. Veía el sufrimiento en su marido, pero no encontraba la forma de ayudarle. La ansiedad, la tensión, el sufrimiento de Siddharta penetraron en el cuerpo de Yasodhara y también dentro del feto. La intranquilidad de Siddharta era evidente. Estaba muy confuso, intranquilo, no tenía suficiente paz y alegría. Intentaba encontrar una vía de salida. Le atraía mucho dejar su hogar para ser un monje. Esta es una de las causas del difícil parto de Rahula. Finalmente, Yasodhara pudo tener a Rahula y todos se aliviaron.

Siddharta partió poco después del nacimiento de Rahula. Pasó muchos años buscando el camino, aprendiendo de muchos maestros y al fin logro la Iluminación por sí mismo. Siddharta lo hizo por todos nosotros, lo hizo por su padre, su madre, su familia, su país. Cuando te haces monja o monje no lo haces solo por ti, lo haces por tu familia, tu país y tu sociedad. Fue una suerte para la humanidad que Siddharta triunfara. Él había encontrado un camino para tratar su propio sufrimiento, el de su familia y el de su sociedad. Había encontrado un forma de soltar la tensión del cuerpo. Había encontrado una manera de calmar las sensaciones dolorosas. Había encontrado un camino de comprensión de las raíces del sufrimiento en él y en los demás. Había encontrado un manera de restaurar la comunicación y llevar a cabo la reconciliación con los seres amados. Sobre todo, había encontrado un camino para tocar la naturaleza de no muerte, no nacimiento en él y en la realidad. Hizo esto no solo por su propio bien, sino en bien de toda la raza humana.

Porque la raza humana sufre, y eso hace sufrir a otras las demás especies. Cuando Armstrong, el astronauta, dio el primer paso sobre la luna, dijo que aquel era un gran paso para la humanidad. Armstrong dio ese paso no solo para sí mismo, sino en bien de toda la raza humana. Fue un gran paso en el progreso de la ciencia moderna y la tecnología.

En el mundo espiritual, ese paso lo dio Siddharta Gautama. Hoy celebramos su nacimiento. Miramos en torno y vemos que hemos transformado a Buda en un Dios. Le rezamos para que nos ayude a conseguir lo que queremos, como dinero, fama, beneficios o salud. Siddharta descubrió que la felicidad verdadera no viene del dinero, la fama, el poder y el sexo. Pero rezamos para pedirle que nos dé esas cosas. Buda vio muy bien que la felicidad está hecha de comprensión y amor. Nos mostró el camino para cultivar la comprensión y el amor y poder así vivir felices. Para generar energía de comprensión y amor hemos de practicar la plena consciencia, la concentración y la visión profunda. Ese es el budismo del conocimiento, el budismo de la sabiduría y no el budismo de devoción. El budismo hoy en día se compone sobre todo de devoción. Buda ya no es un maestro, sino un Dios. No acudimos a Buda para aprender a generar comprensión, amor y felicidad. Acudimos a Buda a rezar para que nos ayude a tener más dinero, más fama, beneficio, éxito.

Sabemos que a lo largo de su historia, el budismo fue capaz de traer paz y felicidad a individuos, familias y naciones. El budismo ha atravesado muchos periodos de transformaciones con el fin de poder seguir sirviendo a la humanidad. Pero hoy en día, el budismo ha sido corrompido en gran medida. No nos beneficiamos de la sabiduría de Buda tanto como nuestros antepasados. No muchos de nosotros podemos seguir el camino de nuestro maestro, Buda. Por eso, como buenos budistas, buenos discípulos de Buda, hemos de ayudar a renovar el budismo. Hemos de ayudar a purificar el budismo de supersticiones y cosas similares que han corrompido el budismo.

Solo se necesitan unos pocos días para aprender cómo soltar la tensión del cuerpo. Necesitamos cinco o seis días para aprender a calmar las emociones y las sensaciones dolorosas. Se necesitan solo unos pocos días para aprender a generar una sensación de alegría y felicidad. Se necesitan solo unos días para aprender a comprender nuestro sufrimiento y el sufrimiento de otra persona. Esa persona puede ser el marido, la esposa, un hijo, una hija, nuestro padre o madre. Ver su sufrimiento nos ayuda a no estar enojados con esa persona. Al ver el sufrimiento en la otra persona, ya no estamos enojados con ella. De hecho, queremos hacer algo, decir algo, para ayudarle a sufrir menos.

Podemos emplear la escucha compasiva y el habla amorosa para ayudarle a sufrir menos. Practicar la escucha compasiva durante una hora ya puede ayudar a alguien a sufrir mucho menos. Escuchar como Kuan Yin, el bodhisattva de la compasión, puede ayudar a otro a sufrir menos en una hora. Emplear el habla amorosa para ayudar a alguien a que hable y sufra menos es algo que podemos hacer tras unos pocos días de práctica. Es posible restaurar la comunicación con el otro. Con la práctica de la escucha compasiva y el habla amorosa podemos restablecer la comunicación en unas pocas horas. Crear reconciliación, restaurar la felicidad y el amor es posible mediante la práctica que nos enseñó Buda.

Hay algunos sutras muy prácticos y fáciles de comprender como El sutra de la práctica de los Cuatro Fundamentos de la Plena Consciencia: consciencia del cuerpo, consciencia de las sensaciones, consciencia de las formaciones mentales y consciencia de los objetos de la mente. Practicando según este sutra podemos alcanzar una visión profunda sobre nuestro cuerpo, sensaciones y percepciones. Practicar unas pocas semanas la enseñanza del sutra de la plena consciencia puede ayudarnos a liberarnos de muchas falsas percepciones y aflicciones. Hay un sutra llamado Sutra de la respiración consciente en el que Buda propone dieciséis formas de inspirar y espirar. Estos ejercicios nos ayudan a soltar la tensión del cuerpo y a calmar nuestras sensaciones y emociones. Estos ejercicios nos ayudan a generar una sensación de alegría y felicidad siempre que queramos. Nos ayudan a reconocer las muchas condiciones de felicidad de las que disponemos en el aquí y el ahora para poder ser felices aquí mismo, ahora mismo y así no tengamos que buscar la felicidad en el futuro. Con el último ejercicio del Sutra de la respiración consciente podemos tocar nuestra naturaleza de no muerte, no nacimiento y trascender todo miedo.

Existe un sutra que Buda pronunció ante un hombre de negocios llamado Anathapindika. Aquel día, Anathapindika vino a ver a Buda con otros 5.000 hombres de negocios. Buda sabía que los hombres de negocios piensan demasiado en el futuro y no tienen tiempo de vivir profundamente el momento presente. Por eso, aquella mañana Buda dio un sutra con el tema “Vivir felices aquí y ahora- Drsta dharma sukha vihara”. En su discurso repitió esa expresión cinco veces: vivir feliz en el momento presente.

Por este motivo, el día de hoy, conmemorando el nacimiento del señor Buda, proponemos que se impartan cursos a adultos y niños en los que se estudien y enseñen estas prácticas. Nos acostumbraremos a ir al templo no solo a quemar incienso y postrarnos, sino a aprender a respirar, a caminar, a cultivar la comprensión y el amor. Una semana de esta práctica puede transformar nuestra vida y restaurar la comunicación y la felicidad entre nosotros y los demás. Hoy quisiera invitarles a buscar en Shakyamuni un maestro, no un Dios. Siempre le llamamos maestro, y sin embargo le adoramos como a un dios. Hemos de aprender a beneficiarnos de Buda en tanto que maestro, y a recibir de él toda la sabiduría, toda la enseñanza que pueda ayudarnos a transformar nuestra vida y la vida de nuestra familia y sociedad.